
¿Me reconoces?, sangrante, en tus fauces,
las manos en tu espada celestial,
flanqueado por fantasmas ancestrales.
Soy la calle que guía a la techumbre
de un papel que amordaza en tus cadenas,
el eco de tu nombre acompasado
que busca -en las ojeras de la noche-
parirte en el pulmón de una poesía.
RCS