Llueve en tu rostro el ensordecedor silencio, cubriendo tu cada palabra, como un golpe seco. Tiemblo, en aquella sombra cómplice y cobarde, esperando que escampe. Mas la espera, se muere…
a la dueña de esos soles Soles morenos, cobrizos, castaños; en sigilo se adentran poblándome la carne, descalzos y desnudos como el viento. Y queman con la vara: la danza…
Sobre la mesa mustio jarrón. Yace en la pena, tinto color. Nubla mi día desilusión. Vuelta la noche, húmedo rostro, sangre y dolor. ¿La habitación? Cierra sus puertas, muere otra…
Raúl Castillo Soto Guaybana [1] (a orillas del río Guajataca, invoca a sus dioses mientras se prepara a enfrentar al capitán Diego Salazar) “Yocahú Vagua Maorocotí[2] ¿Escuchas acaso?,…
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