Un ejemplo de la maestría del poeta y dramaturgo español Miguel Hernández (1910-1942; nacido en Orihuela, Provincia de Alicante), quien nos mesmeriza con este poema en gaitas gallegas (endecasílabos “a minore” de acentuación fija 4-7-10, agrupados en serventesios) de rimas consonantes.

Yo que creí que la luz era mía
precipitado en la sombra me veo.
Ascua solar, sideral alegría
ígnea de espuma, de luz, de deseo.

Sangre ligera, redonda, granada:
raudo anhelar sin perfil ni penumbra.
Fuera, la luz en la luz sepultada.
Siento que sólo la sombra me alumbra.

Sólo la sombra. Sin astro. Sin cielo.
Seres. Volúmenes. Cuerpos tangibles
dentro del aire que no tiene vuelo,
dentro del árbol de los imposibles.

Cárdenos ceños, pasiones de luto.
Dientes sedientos de ser colorados.
Oscuridad de rencor absoluto.
Cuerpos lo mismo que pozos cegados.

Falta el espacio. Se ha hundido la risa.
Ya no es posible lanzarse a la altura.
El corazón quiere ser más de prisa
fuerza que ensancha la estrecha negrura.

Carne sin norte que va en oleada
hacia la noche siniestra, baldía.
¿Quién es el rayo de sol que la invada?
Busco. No encuentro ni rastro del día.

Sólo el fulgor de los puños cerrados,
el resplandor de los dientes que acechan.
Dientes y puños de todos los lados.
Más que las manos, los montes se estrechan.

Turbia es la lucha sin sed de mañana.
¡Qué lejanía de opacos latidos!
Soy una cárcel con una ventana
ante una gran soledad de rugidos.

Soy una abierta ventana que escucha,
por donde va tenebrosa la vida.
Pero hay un rayo de sol en la lucha
que siempre deja la sombra vencida.

5 Comentarios »

  1. Qué bien traer de nuevo a Miguel a la lectura, Raúl. Me lleva a hace mucho y es bueno volver a algunas lecturas. Habrá que preparar algo para el centenario.Un fuerte abrazo, capitán, con mis mejores deseos.Desde la bahía.

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  2. Estoy de acuerdo Pedro, estamos cerca del centenario y por demas endeudados con su legado…ya intercambiaremos ideas. Una pena su muerte a destiempo.Un abrazo hasta tu lugar del planeta.

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  3. A la memoria , de
    Miguel Hernández

    Sombra que oculta la luz
    de palabras , no oídas
    que sufre en carne viva
    Y muere en cautividad

    Donde el rencor , el dolor
    se impone en el cada día
    en recuerdo la alegría
    con la tristeza en los labios

    Carne que padece agravio
    Entre puños apretados
    sin alas para volar
    sólo un llanto amargo

    A desespero momentos
    sobre garras que oprimen
    que te quitan del aliento
    hasta el aire que respires

    Miradas vacías, yermas
    sin horizonte , sin norte
    el corazón quiebra , rompe
    en el ser , sin ser sentido

    A pedazos sentimientos
    de negra tinta vestidos
    en las voces de las letras
    que estas dejan escrito

    Blas del sol Olivares
    Derechos de autor
    30 / 04 / 2018

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