En la Plaza Colón,
el Patio de Sam finge calma;
bulle en luciérnagas urbanas,
que pululan su egregio chispazo.
El adoquín azul luce en su frente
el sudor del mulato
que esculpió con dolor la senda.
Una bandeja de platos escolta
a una manzana ultrajada,
por la misma dentellada
que desperdicia,
una hamburguesa
dos veces muerta.
En la transitada loza española,
color terracota,
una servilleta mojada declama
estas líneas,
sin invitación
o audiencia.

Raúl Castillo Soto; Noctámbulo de diez espacios (2009)
Música: I Ka Barra (Tu trabajo) Habib Koité y Bamada

2 Comentarios »

  1. No igual al original, editado/ampliado con un poco de historia. Los adoquines del viejo San Juan vinieron a costa de gran sacrificio humano.
    Un abrazo mi entrañable amigo.

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