Music: Echoes of a dream; Roger Mcnoughton

Hoy sus alas reclaman a la vida que ensaña,
con veredas de tristes y negados consuelos.
Su mirada desierta de quimeras, anhelos,
lleva el canto vacío de la voz del que engaña.

Y el penar confundido los recuerdos extraña…
De un desierto que mata, con la sed de desvelos;
en nostálgica senda de mojados pañuelos,
en el pecho azabache de aquel ángel que baña

entre sombras cubiertas, de sus noches enteras.
Y agotado en sus huellas, me reduzco a la nada.
Hoy su vuelo me adorna, con cenizos claveles,

las ausencias me inundan cual nocturnas riberas
y en sus venas moradas va la angustia tallada,
donde enturbian matices, de sus ciegos pinceles.

Hoy me envuelve su manto con la cruel realidad,
mientras bailo la tarde bajo soles sin luz,
con un ángel sombrío, que llamé Soledad.

Raúl Castillo Soto (2009)

4 Comentarios »

  1. Mi estimado de siempre y por simpre: elstos versos, perfecotos, me llegan directo mi alma y mi alma se llama soledad, Como si yo fuera la musa de tu inspiración! no solamente escribes como un maestro armando tus sonetos, sino que son de un sentimiento profundo.Mi admiración.

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  2. Si estos versos te han impactado de alguna forma, me siento honrado y halagado. Aunque uno pudiera prescindir de su compañía (soledad), ¿verdad?
    Gracias mil, mi Prudi.

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