Líder del movimiento atalayista, apodado Mistagogo Enayunas.
Líder del movimiento atalayista, apodado Mistagogo Enayunas.

El siglo veinte trajo consigo un desarrollo ulterior de la modernidad que se había iniciado en pleno siglo diecinueve. Las invenciones, que asombraron al mundo, tienen su raíz decimonónica; pero que al avanzar el XX, han de incidir sombre el arte y la literatura, como es el caso del futurismo de Marinetti y en Rusia Mayakovski. El efecto que sobre la juventud europea de entonces causa la Primera Guerra Mundial, se traducirá también en actividades artísticas que nos traerán un movimiento como lo fue el dadaísmo o Dadá, reacción de protesta adolescente en el mejor sentido de la palabra, que, con gesto iconoclasta, verá con horror los estragos de la guerra y la poca fuerza del arte humano para prevenir tal carnicería. De este modo, los dadaístas hacen de la arbitrariedad y el gesto loco, su marca de fábrica.

El movimiento no tarda en engendrar otros estímulos imitativos o emulativos en jóvenes artistas de todo el mundo. Así, se aparecen “manifiestos de vanguardia por toda la década del veinte (y aun antes) con nombres como integralismos, creacionismo, ultraísmos y todo género de ismos, con un afán común: la renovación de la poesía, la literatura y las artes plásticas.

Puerto Rico no estuvo a la zaga de este fenómeno. Y los atalayistas son el grupo más completo, complejo y menos conocido de estos tiempos en Puerto Rico. Con poetas ya olvidados, de categoría universal, con obra publicada, parcialmente al menos, y una galaxia de publicaciones novedosas en periódicos y revistas.

El atalayismo se inicia en San Juan en 1928. Los fundadores fueron los poetas Graciany Miranda Archilla, Clemente Soto Vélez, Alfredo Margenat y Fernando González Alberty. En un principio se conoció, en son de broma, como el “Hospital de los sensitivos”. Solían reunirse en sesiones secretas, a altas horas de la noche en lugares poco usuales de la capital, entre otros, en el solar que ocupa la Casa de España, en la redacción del semanario El Diluvio y hasta en los cementerios. La actitud paradójica los hizo adoptar seudónimos a la manera de los poetas neoclásicos. Por ejemplo, Graciany Miranda Archilla, líder máximo del grupo, se hacía nombrar Mistagogo en Ayunas; Clemente Soto Vélez era el Archipámpano de Zintar; el caricaturista  Ángel Oliveras era Oliver Shaw; el pintor Dionisio Trujillo fue bautizado Rend Golman y así por el estilo. Al igual que a sus homólogos dadaístas en Zúrich o en Paris, a los atalayistas les gustaba vestirse Ilamativamente con traje negro, camisa roja, bastón, sombrero de ala ancha y pelo largo. Eran una especie de “dandis” tropicales.
Ya para el 1929 el grupo opta por el apelativo “Grupo Atalaya”, al que, por ocurrencia de Clemente Soto Vélez, se le añade “de los dioses”. El grupo quedo así definitivamente bautizado como “El Atalaya de los Dioses”. Por esta época la revista Gráfico de Puerto Rico les concedió una página semanal. También las revistas La Linterna, Alma Latina, e Índice. La revista Alma Latina fundada en1930 por el venezolano Eduardo Franklin, llego a tener una sección de poesía atalayista dirigida por Graciany Miranda Archilla y la dirección artística recayó en el caricaturista Oliver Shaw.
Otros artistas que se fueron sumando al grupo fueron Carmen Alicia Cadilla, Samuel Lugo, el músico y compositor Augusto Rodríguez, Rafael Márquez, el entonces canciller del consulado dominicano Elio Alcántara, y Luis Hernández Aquino. Apunta Luis Hernández Aquino en Nuestra Aventura Literaria que el movimiento paso por las etapas de vacilación, estridencia, madurez y éxito literario. En los primeros años de euforia muchos de los participantes no publicaron, ya que la poesía se hacía en la calle y se vivía en el gesto y el acto vital. En esta época lo que reina es el sentimiento de camaradería literaria y aún no han decantado un programa de renovación estética. De hecho, los primeros poemas atalayistas publicados en Gráfico de Puerto Rico en 1929 todavía acusan moldes clásicos y un lenguaje modernista. A mediados de ese año, sin embargo, Clemente Soto Vélez publica en El Imparcial un “Manifiesto multánime” donde expresa lineamientos muy parecidos al manifiesto futurista italiano.

 fuentes de información:

  1. El Atalayismo; innovación y renovación en la literatura puertorriqueña Samuel Román Delgado
  2. Movimiento Literario – Atalayismo http://nacionalismopuertorriqueno.blogspot.com/2010/08/movimiento-literario-atalayismo.html#comment-form por Laurie N Vélez

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